viernes, 27 de diciembre de 2013

EL REGALO DE AÑO NUEVO

Dinah es una de las niñas más bondadosas que han existido, pero es muy, muy perezosa. No hay nada que le guste más que acurrucarse en un rincón cálido bajo el sol y no hacer nada.

La mamá de Dinah deseaba mucho que su hija aprendiera a leer, pero la señora que trató de enseñarle pronto se dio por vencida. "No sirve de nada", dijo, "Dinah no va a aprender. No es tonta, pero es demasiado perezosa para cualquier cosa".

Y sucedió que, poco después de esto, un joven de Massachusetts llegó a la casa donde vivía Dinah. Trajo consigo algo que nadie en el barrio había visto antes, un par de patines.

Cuando Dinah vio al joven correr sobre sus patines de un lado al otro de la plaza quedó tan sorprendida que casi no sabía qué pensar. Ella corría tras él como un gato, sus ojos negros brillando como nunca antes habían brillado.

Un día el joven le permitió probar los patines. La niña estaba muy feliz y agradecida. Por supuesto, se caía y revolcaba sobre el piso, pero no le importaba para nada.

"Mira, Dinah", dijo el joven, "Sé que mi tía ha estado tratando de enseñarte a leer".

Dinah respondió que por cierto lo había hecho.

"¿Por qué no has aprendido?" - preguntó el joven. "No tienes que molestarse en responder," dijo él, "era sólo porque eres demasiado perezosa. Ahora bien, si para el primero de enero, tú aprendes a leer, te digo lo que voy a hacer. Te enviaré el mejor par de patines que pueda comprar en Boston".

Qué enormes se abrieron los ojos de Dinah. Por un momento no dijo nada, pero luego exclamó decididamente: "Claro que voy a tener esos patines".

Y así lo hizo. Cuando Dinah se concentraba en su trabajo siempre podía hacerlo bien, no importa lo que fuera.

La señora a quien antes Dinah le había resultado una niña de tan difícil aprendizaje, ahora no tenía problemas. Ante la más mínima señal de pereza, la palabra PATINES era más que suficiente para hacerla concentrar instantáneamente en su lección.

En la mañana de Año Nuevo, ella recibió un caja rotulada en grandes letras de imprenta:

SEÑORITA DINAH MORRIS,
Para entregar a: Sra. Lawrence Delaney,
NEW ORLEANS, LA.
Si ella puede leer lo que está en el exterior de esta caja,
entonces puede quedarse con lo que contiene.


Y como Dinah leyó cada palabra con claridad y rapidez, por supuesto obtuvo los hermosos patines que la caja contenía. Y ahora, sentarse acurrucada al sol sin hacer otra cosa, no es precisamente lo que más le gusta hacer.

martes, 10 de diciembre de 2013

¿Cómo preparar mazapán?

¡Hola chicos!
Aquí os dejo una receta para realizar uno de los dulces navideños que más aparece en nuestras mesas durante las celebraciones de navidad.



INGREDIENTES:
200g de azúcar glasé

- 200g de 1/13/15/6/16/5/21/1/22 molidas crudas
- 1 huevo


PREPARACIÓN:
                Mezcla en un bol el azúcar glasé y las 1/13/15/6/16/5/21/1/22.
                Separa la clara de la yema del huevo y, añade la clara a la mezcla de las 1/13/15/6/16/5/21/1/22
                Bátelo con las varillas hasta conseguir una pasta y poder formar una bola.
                Una vez conseguida la bola, divídelo en partes iguales y dar las formas que se quieran.
                Colócalas en una bandeja de horno según las vayas haciendo.
                Bate un poco la yema de huevo que hemos retirado antes para esparcirla con una brocha por encima de las figuritas.
                Mételo en el horno, en modo “grill” para que se doren un poco, para ello colócala en la parte de arriba. Ten cuidado de que no se quemen.

TRUCOS:
-       Para separar la clara de la yema, para batir y para dorar las figuritas pide ayuda a un adulto.
-       Si no quieres que el mazapán se te quede pegado en la mano mientras estás haciendo las figuritas puedes echarte un poquito de aceite.
-       Para que no se queden pegadas las figuritas a la bandeja del horno puedes colocar papel especial para horno.

*Grado de dificultad: 1
* Tiempo estimado: 30 minutos.
*Precio: 4 Euros

Conjuga:
-       Mezclar: Pretérito imperfecto de indicativo
-       Colocar: Condicional simple
-       Batir: pretérito perfecto compuesto de indicativo
-       Dividir: Pretérito pluscuamperfecto de subjuntivo
-       Hacer: pretérito perfecto simple
-       Haber: presente de subjuntivo



lunes, 9 de diciembre de 2013

La importancia de escribir bien


Actualmente nos encontramos en una sociedad en la que todo el mundo tiene prisa por llegar a un sitio, por hacer las cosas, incluso por escribir…
A Cervantes nunca se le hubiera ocurrido escribir “xq” en alguna de sus novelas.


¿Se debe a que nos encontramos en una sociedad marcada por el uso de las nuevas tecnologías?
Yo creo que no, porque no debe relacionarse el empleo de aplicaciones tecnológicas dedicadas a la comunicación con escribir de forma abreviada o con faltas de ortografía.
Todos deberíamos pararnos un minuto a escribir bien, puesto que una letra más no nos va a quitar mucho tiempo de otras cosas, como algunos piensan.

Con respecto a la educación, todos los profesores deberían pararse un momento a corregir las faltas ortográficas de los alumnos, porque no es lo mismo “vaca” que “baca”, no es igual “hacía” que “hacia” y tampoco es igual el significado de una frase si le ponemos comas o no.

Según dice Salvador Gutiérrez, antes había un sector de la población que no estudiaba y apenas sabía escribir. Pero actualmente, ese sector ha accedido a la enseñanza y, por supuesto escribe mejor. 
Sin embargo, el sector que antes podía acceder sin problemas a una educación superior escribía mucho mejor que los estudiantes que hoy en día llegan a la universidad.

Pardo sugiere que debería bajarse la nota (incluso hasta llegar al suspenso) cuando las faltas son muy graves o repetidas, y no debería ser preciso ningún reglamento, ya que tampoco hay unas normas que indiquen que hay que ir completamente vestido y calzado al aula.
Pero esto no tenía que ser sólo interpretado por las universidades de letras, sino que las relacionadas con las ciencias deberían tenerlo también en cuenta, porque no hay que valorar únicamente el conocimiento de la materia, sino también el de la lengua, porque no son solamente científicos, también son personas.

En conclusión, pienso que todos deberíamos fijarnos en cómo escribimos y que los profesores deberían penalizar las faltas por muy leves que sean, puesto que es una buena forma de que no se vuelvan a cometer.